Según recoge el Libro imprescindible de las bodas, publicado por Bodas.net en colaboración con Google y ESADE, «más de un 60% de las bodas tienen lugar durante la tarde o noche1«. Sin embargo, la situación derivada de la crisis sanitaria por el coronavirus ha hecho que los enlaces de día ganen de nuevo actualidad, se conviertan incluso en tendencia y ocupen en el lugar que se merecen. Y es que este tipo de «sí, quiero» posee numerosas ventajas que no siempre se tienen en cuenta. ¿Listos para descubrir todas las ventajas que tiene celebrar una boda de día?


1. El horario es más relajado

Cartel dando la bienvenida a los invitados a una boda de día en un bonito rincón decorativo

Tras despertar, levantarse y desayunar, ya deberían prepararse para su paso por el altar, por lo que no tendrán demasiado tiempo para ponerse nerviosos al estar concentrados en todos los preparativos finales. Igualmente, podrás disfrutar al máximo de una jornada tan especial en tu vidas, ya que al empezar mucho más temprano la celebración se podrá alargar durante muchas más horas. Incluso hasta altas horas de la madrugada si quieren. ¿El resultado? Un gran día perfecto y lleno de posibilidades, en el que no tendrán que preocuparse por el reloj. Y una excelente manera de hacer frente al dicho «las bodas pasan volando». Y es que, sin duda, podrán «exprimir» la suya al máximo.

2. Los estilismos nupciales pueden ser más cómodos e informales

Imágenes de mi boda

Por lo general, el protocolo de una boda de día es menos formal que el de los enlaces de tarde o de noche, lo que resulta muy interesante tanto para las parejas como para sus invitados. Así, si el gran día se celebra en los meses de primavera-verano, la protagonista femenina de la jornada podrá optar por un vestido de novia confeccionado con tejidos frescos y telas vaporosas –como la gasa, el tul o la muselina, por ejemplo– que, por lo general, serán más ligeros y fáciles de llevar que el tafetán o el gazar, que son más rígidos y más propios de enlaces de tarde-noche. El novio, por su parte, suele decantarse por colores más atrevidos y alegres que cuando las parejas deciden darse el «sí, quiero» en horario nocturno.

Respecto a los invitados, seguro que más de uno no puede evitar preguntarse cómo se va a una boda de día o cómo elegir vestido para una boda de día. La respuesta es que todo vale, aunque las invitadas suelen llevar vestidos de fiesta cortos o de largo midi, normalmente. Y es que los vestidos de cóctel para bodas de día son la opción más habitual. En cuanto al color, y al igual que ocurre con el traje del novio, las opciones se multiplican, pues los vestidos para boda de día permiten lucir una gama de colores más amplia y arriesgada, dependiendo siempre de la época el año en la que os vayáis a dar el «sí, quiero».

3. La celebración es más casual en general

Mesa dispuesta en un bonito jardín en una boda de día

Que las bodas de día sean, en general, más relajadas que las de tarde-noche no significa que tengan que renunciar a la elegancia. ¡En absoluto! Podréis vestir con el mismo mimo y delicadeza el espacio de la ceremonia y la celebración, aunque, de nuevo, se impone más un estilo casual. ¡Aunque también tienes la opción de organizar un banquete sofisticado y de incluir un estricto dress code en vuestras invitaciones de boda o en su web de boda!

4. Los escenarios naturales son los protagonistas

Precioso jardín dispuesto para una ceremonia civil en una boda de día

Si algo tienen de bueno las bodas de día es que el astro rey brilla al máximo esplendor, por lo que, sea cuál sea el escenario nupcial al aire libre elegido –un jardín, una playa, un bosque o un campo, por ejemplo–, lucirá mucho mejor a esa hora. Además, el fotógrafo profesional contratado también podrá captar unas instantáneas únicas, especialmente si están rodeados de naturaleza durante la ceremonia, la sesión fotográfica, el banquete y la celebración posterior. El verdor del follaje y las alegres tonalidades de las flores brillarán en todo su esplendor. ¡Todo son ventajas!

5. Las bebidas resultan imprescindibles

Limonada refrescante para los invitados en una boda de día

Se celebre la boda en la estación que se celebre –aunque todavía con más motivo en los meses más calurosos del año– es importante que no falten las bebidas para todos los invitados. No se olviden que el sol «estará dándolo todo» y que es imprescindible beber para hidratarse correctamente. En este sentido, no pueden faltar bebidas de todo tipo, como agua, zumos naturales, refrescos de variados sabores, granizados… Dispongan una mesa para que todos sus familiares y amigos los tengan a su alcance y se puedan servir libremente cuantas veces quieran. Si el aperitivo se instala en el exterior, coloquen este rincón de bebidas en una zona a la sombra, para que estas se mantengan a una temperatura óptima. Por supuesto, también pueden incluir bebidas alcohólicas, como cervezas o vinos. Eso queda a su elección.

6. La fiesta puede alargarse todo lo que queráis

Pareja e invitados disfrutando del baile en una boda de día

En una boda de día sabrás a qué hora empieza todo, pero no a la que acaba. Y es que, tras el banquete, la fiesta dará inicio y se alargará tanto como ustedes y sus invitados sean capaces de aguantar. El tiempo no supondrá una presión, por lo que podrán organizar variadas y entretenidas actividades que hagan las delicias de todos los presentes, como actuaciones en directo, divertidos juegos, concursos de baile, algún espectáculo sorpresa… El día de la boda es único en la vida, así que «tiren la casa por la ventana»… ¡y aprovechadlo al máximo!

¿Qué les han parecido estas 6 cosas que deben saber sobre las bodas de día? Digan «sí, quiero» que la luz del mediodía ilumine de manera muy especial la que, sin duda, será una de las jornadas más especiales para los dos. ¡Felicidades!

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